Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Galván, Galván, por fortuna ya os tengo ahora; pienso venderos muy cara la muerte de mi hermano, al que matasteis; era Gadrás el Negro, uno de los caballeros más valientes de cuantos han llevado escudo: vos lo matasteis como traidor que sois y desleal.
—Ciertamente, señora —le contesta mi señor Galván, malherido por los golpes que habÃa recibido—, nunca fui traidor ni lo seré.
—Sà que lo eres; en aquella ocasión fuiste traidor cuando lo mataste a traición, siendo un caballero como era mi hermano.
Cuando mi señor Galván se oyó llamar traidor otra vez más, siente tal dolor que poco falta para que no pierda el conocimiento de rabia, y olvide todo el miedo y todos los pesares; responde como hombre airado que ella miente como vieja traidora y desleal, «y si el malvado cobarde de aquà dentro que me ha hecho prisionero a traición se atreviera a presentarse, me defenderÃa en su propia casa, como caballero leal, contra él personalmente o contra cualquier otro». Al hablar asà la vieja llama a voces a los caballeros que habÃa por allà y estos acuden, pues le tienen gran miedo; les dice que nunca estará contenta mientras viva Galván el traidor, «y si no lo matáis, yo misma le daré muerte».