Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Buen hijo Dorién, caballero noble y extremadamente bueno, si hubierais vivido el tiempo normal, no sé de nadie —si no uno solo— en el mundo que después de vuestra muerte se hiciera amar y temer canto por todos los hombres; y hubierais sido más amado y temido que el que ahora supera a todos, buen hijo, si hubierais vivido más tiempo; y hubierais tenido valor, fuerza y poder para conquistar todo el mundo, pues el hombre sólo necesita tres cosas para dominar: amabilidad, generosidad y valentÃa. La amabilidad consiste en dar grandes fiestas, agradar y entretener a los que están por debajo. Generosidad es dar con gusto y con cara alegre a todos aquellos que puedan emplear bien los regalos: a unos por su valor, y a los malos, por el valor que hay en el dar, pues quien quiere ser auténticamente generoso, debe hacer dones al noble necesitado, porque es noble, y al malvado que lo necesita, porque es generoso, ya que el hombre generoso no se debe ocupar de si uno es bueno o malo, sino solamente de los regalos y de los dones. Pero de nada valen amabilidad y generosidad si no está presente la tercera virtud, que es valentÃa. ValentÃa es una gran virtud que hace amar y querer a los amigos como si fueran el propio cuerpo, y odiar a los enemigos sin compasión y sin misericordia, y sólo puede vencerse con amabilidad.