Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Asà llora el rey Claudás a su hijo y se lamenta con amargura, desmayándose frecuentemente sobre el cuerpo de forma que todos los que lo ven piensan que va a morir muy pronto. Él es el primero en admirarse por la resistencia de su corazón y se extraña de que no se le parta en el vientre; se desprecia y se insulta con tanta dureza que muchos de los que no lo querÃan sienten compasión. Pero las noticias, que corren rápidas, llegan a Farién, el maestro de Lionel, y a los demás caballeros que le obedecen en todo: se han enterado de que Claudás ha enviado sus cartas a la Tierra Desierta para reunir a sus hombres, pues a la fuerza desea llevarse de allà a los niños, para matarlos cuando estén en un sitio seguro.
Piensan qué pueden hacer y al fin decide Farién que atacarán a Claudás en su propio palacio y que lo incendiarán si no les entrega a los niños, «pues nosotros tenemos mucha más gente que ellos y la razón está sobradamente de nuestra parte, ya que quieren matar a nuestros señores; si morimos por ellos, será un acto honroso con respecto al mundo y nos considerarán nobles y valientes, pues por librar al señor de la muerte se debe arriesgar el cuerpo sin ningún titubeo. Quien muera por ello, se salvará como si muriera combatiendo contra los sarracenos, que son enemigos de Nuestro Señor Jesucristo».