Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor Yvaín teme mucho a la doncella y tiene miedo de que si rechaza esta aventura, ella se lo tome como maldad y que sólo lo diga para probarle: le contesta que con mucho gusto se ocupará primero de esta aventura; Lanzarote no se atreve a hablar contra la voluntad de la doncella, pues teme que ésta se lo recrimine, igual que lo había hecho cuando se vanaglorió de llevar a cabo todas las aventuras que encontrara y de soportar las penas y los sufrimientos.
Mi señor Yvaín entra entonces por la puerta, mientras que la doncella le dice a Lanzarote:
—Esperadme un poco hasta que os traiga noticias ciertas, buenas o malas, no tardaré mucho.
Y va tras mi señor Yvaín para saber cómo lo hace. Pero del mismo modo que le había ido al duque, así fue tratado mi señor Yvaín, hasta que la doncella vio que lo desarmaban y que los servidores se lo llevaban al mismo lugar en el que estaba el duque con los otros, haciendo por él el mayor duelo que podían.
Regresa la doncella al lado de Lanzarote y al verlo, le dice: