Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Franco caballero, ahora veréis qué gran honor os espera, pues asà me ayude Dios, según me dice el corazón, vais a sacar de aquÃ, fuera de este valle, a todos los que están prisioneros en él por las malas costumbres que fueron establecidas; no lo conseguiréis por ninguna proeza que realicéis, sino por otra virtud que hay en vos.
—Doncella, ¿de qué virtud habláis? Tengo muchas menos virtudes del mundo de las que debe haber en todo caballero y menos de las que yo desearÃa.
—Os los voy a decir. No saldrÃais nunca en vuestra vida si hubierais faltado o engañado a vuestra amiga en obra o en pensamiento.
Al oÃrla, empieza a reÃr y luego le dice:
—Doncella, y si viniera un caballero que nunca hubiera faltado, ¿qué pasarÃa con él?
—Tened por seguro que pondrÃa en libertad a todos los que están aquà dentro y no serÃa un honor pequeño, porque hay más de doscientos caballeros que piensan que no saldrán jamás. Vos sois tan valiente que serÃa un daño muy doloroso que cayerais en tan mala prisión: os aconsejo que vayáis a donde pensáis que encontraréis a mi señor Galván, pues no creo que haya nacido todavÃa el caballero que, amando con amor, no haya faltado alguna vez a su amiga.
—Eso lo veremos en breve, pero ahora seguidme.