Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entra con gran valor, seguido por la doncella que siente gran miedo por él. Lanzarote ha avanzado hasta llegar a los dos dragones, ya había dejado fuera su caballo. Los dragones le atacan y él atina muy bien al primero, golpeándolo entre los dos ojos, pero la espada le salta hacia atrás y lo siente tanto que poco faltó para que arrojara la espada lo más lejos posible; pero piensa que todavía podría necesitarla, y la vuelve a meter en la vaina; sacándose el escudo del cuello, se lo coloca delante del rostro, porque teme que el fuego le queme la cara. Entonces se dirige contra el dragón que tiene más fuerza y comienza a darle puñetazos; el dragón salta, le golpea con las garras en el escudo y lanza de la garganta llamas ardientes. Lanzarote adelanta la mano y lo sujeta contra la pared que estaba cerca y después de agarrarlo con los puños, le aprieta con tanta fuerza que le rompe la garganta por el vigor de sus brazos. Después de darle muerte a éste, ataca con agilidad al otro, como el que no teme ningún daño que le pueda sobrevenir. Cuando el dragón lo ve, le salta a los ojos, pero él se cubre con el escudo para evitar la llama que vuela espesa y caliente. ¿Qué más cosas os podría contar? Del mismo modo que mató al primero, así le dio muerte al otro; la doncella que lo ve se pone muy contenta. Lanzarote regresa a donde había dejado la lanza, la toma y continúa su camino hasta llegar al profundo río en el que la doncella había visto caer a mi señor Yvaín; la joven siente gran miedo, más que el que había tenido hasta entonces.