Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando Morgana y su compañía llevaron a Lanzarote al bosque, tal como la historia ya ha contado más arriba, hizo que lo sacaran de la litera dormido como estaba y que lo bajaran a un lugar profundo y negro, que había sido tallado muy bien para servir de cárcel enojosa. Descendieron a Lanzarote allí, y le ataron las manos y los pies mientras dormía; luego, le quitaron el anillo que Morgana le había puesto en el dedo para mantenerlo dormido. Al punto se despertó y se vio en aquel lugar negro y odioso, y se quedó sorprendido. Empieza a lamentarse entonces con amargura por mi señor Galván, por mi señor Yvaín y por el duque, pues le parecía que todo lo que había hecho en el Valle de los Falsos Enamorados no era más que sueño; piensa que mi señor Yvaín y el duque han sido traicionados como él, y los llama a menudo, se lamenta y mira a su alrededor, pero no ve ni oye a nadie que pueda responderle una sola palabra: admirado se pregunta cómo le ha podido ocurrir aquello.
Al cabo de un buen rato, Morgana fue a él, llamándolo por su nombre, y le dijo:
—Lanzarote, ahora os tengo prisionero, tendréis que cumplir una parte de mis deseos.
Al reconocerla, Lanzarote le contesta:
—Ay, señora, ¿cuándo merecí que me hicierais prisionero?