Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Asà me ayude Dios —dice Morgana—, os dejaré ir con más facilidad si me prometéis que regresaréis a mi prisión tan pronto como hayáis llevado a término el asunto de mi señor Galván; dejadme en prenda ese anillo que lleváis en el dedo.
—Señora, os puedo asegurar tanto como queráis que regresaré, mediante promesa o con juramento, pero el anillo no lo tendrá nadie que no tenga mi corazón, con él irá mi vida.
Morgana pensó entonces que la reina se lo habÃa dado, y siente mucho no haberlo visto bien para saber si lo conocÃa, y sin lugar a dudas lo hubiera reconocido de haberlo examinado, pues la reina se lo dio el dÃa que le dio su amor: era un anillo pequeño con una piedra plana brillante que tenÃa la virtud de acabar con los encantamientos del que la llevaba, en cuanto la contemplaba.
Al ver que no quiere quitarse el anillo, le dice Morgana que no desea que mi señor Galván deje de ser puesto en libertad por su culpa, «os dejaré ir, pero me prometeréis como leal caballero que vais a volver a mi prisión tan pronto como mi señor Galván sea puesto en libertad por vos o por otro; no daréis a conocer a nadie a qué lugar os dirigÃs, pero apenas veáis a mi mensajero, vendréis y volveréis a entrar en una prisión como la que ahora tenéis».