Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Le tiende la mano y entonces se da cuenta y la retira, añadiendo que no le dirá nada que vaya en contra de su honor, pues siendo asà preferirÃa morir en la prisión.
—Os diré —dice Morgana— qué quiero que me prometáis: tenéis que decirme a quién queréis con amor, y os contaré lo que la Dama de Malohaut me ha contado de vos.
—Señora, señora —le contesta—, nunca quise tanto a nadie como para decirle, antes de que lo supiera por ningún otro, a quién amo con amor. Si yo amara, no serÃa yo quien os lo dirÃa.
—Ciertamente, lo sabré por vuestra propia lengua.
—Asà me ayude Dios, no ocurrirá tal cosa.
Morgana le responde que tendrá que decÃrselo. Lanzarote, al oÃrlo, se entristece y se le encoleriza el corazón, le enrojece el rostro y contesta:
—En verdad, señora, antes de que lo sepáis, habrán pasado todos los dÃas de vuestra vida.
Morgana se da cuenta de que está enfadado cuando lo oye, se echa a reÃr y le dice que no saldrá nunca de la prisión, a lo que él le contesta que no saldrá.