Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —No podéis volver más que como desleal, pues habéis sido desleal al faltarme y al dejar vuestra cama por mÃ, y cualquier caballero que le falta a una dama en lo que ésta le pida, debe ser deshonrado.
—¿Cómo, doncella, es lealtad hacer todo lo que quiere una doncella?
—Sà —le contesta ella.
—Ay Dios, no me des tal lealtad, porque serÃa muy perjudicado.
—¿Por qué? ¿Acaso no soy bastante hermosa a vuestro parecer?
Le contesta que para él no podÃa ser nunca suficientemente hermosa, «pues ningún leal enamorado podrÃa faltar a la cosa del mundo que más amara, ni lo harÃa de corazón».
—Os dejaré estar, si me decÃs la verdad en una cosa que os voy a preguntar.
—Puede ser una cosa a la que os conteste, pero también podrÃa ser algo por lo que perderÃa la vida antes de responderos.
—Os dejaré si me decÃs a quién amáis con amor, y si no es asÃ, no os podréis ir sin haber hecho mi voluntad u os afrentaré en la corte más alta del mundo.