Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor caballero, nosotros guardamos esta puerta por los grandes y ricos feudos que hemos recibido y no desearÃamos que viniera ningún caballero, pues han muerto muchos a nuestras manos, y bien nos pesa. Ahora, os diré que vuestro provecho está en que os volváis, pues si sois hecho prisionero o vencido por nosotros, os cortaremos la cabeza; si vos nos vencéis a nosotros y a otro caballero que guarda la salida de la torre principal, habréis conquistado el castillo y todos los dominios que dependen de él, que son muy grandes. Pero ciertamente es una gran cosa, difÃcil de emprender y mucho más difÃcil de acabar. Haced ahora lo que más os guste.
—¿Cómo estaré seguro de que no debo preocuparme más que de vos y del caballero que guarda la torre?
—¿Preocuparos? Todos nosotros lo hemos jurado, y os lo juraremos si queréis.
—Mal haya quien os tomó juramento, pues si os venzo no debo temer a nadie del mundo.
—Otros más valientes que vos han pasado miedo.
—No me volveré sin haber probado esta aventura.
—Ya que la queréis probar, asà será.
A continuación, todos se disponen a atacarle, él retrocede un poco, mira al cielo y ruega a Nuestro Señor que tenga piedad de él, pues algo le llega del corazón. Encomienda al rey y a la reina a Dios, y a mi señor Galván, al que piensa que nunca más volverá a ver, y luego dice: