Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A continuación, se marcha el enano; pasa la primera puerta y entra en el primer recinto por un postigo; no tardó mucho que empezó a sonar un cuerno encima de la puerta, pero tocó una sola vez. Al punto abrieron la puerta y aparecieron en la entrada diez caballeros completamente armados, cinco por una parte y cinco por otra, montando grandes caballos, con las lanzas empuñadas, de gruesas astas y afiladas puntas; llevaban las espadas ceñidas. Mi señor Yvaín se acerca a la puerta y les dice a los caballeros:
—Buenos señores, cuando un caballero es hecho prisionero así, ¿qué pierde?
Le contestan que no pierde menos de la cabeza.
—Y ¿qué ocurre si consigue pasar al otro lado a la fuerza?
Un caballero le contesta con dulces palabras: