Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al oír estas noticias, se asustan, y ninguno de los dos es tan atrevido que no desee estar con los que se van hacia el Paso Traidor; sin embargo, el duque le contesta que no quedarán así las cosas, pues no cree que haya dentro del castillo ningún caballero, según le había dicho el escudero; añade que, sea como sea, quiere entrar; y le dice a mi señor Yvaín:
—Señor, he aquí un paso desleal; hay otro que es tan malo como éste: os doy a escoger el que prefiráis de los dos.
Mi señor Yvaín no sabe cómo es el otro; si no acepta éste, teme que el duque lo considere cobarde y por eso dice que acepta el paso de los diez caballeros, pues sea lo que sea lo que piensa, no quiere rehusar para que el duque no le lleve a entrar por otro sitio. El duque le contesta que se quedará con el otro paso.
Se separan los dos y mi señor Yvaín vuelve con el enano, al que le dice que haga que abran la puerta.
—Ahora mismo la abrirán.