Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago En esto, el sobrino de Farién volvió a atacarle con Ãmpetu, pues le tiene un gran odio. Claudás lo ve venir, dándose cuenta de su gran odio. El rey era corpulento, robusto y serÃa muy fuerte si no hubiera perdido tanta sangre; se dirige hacia su enemigo, pues prefiere —si tiene que morir— morir con valor y no aparentando o mostrando cobardÃa. Aquél le ataca con la espada desenvainada: los dos estaban encolerizados y, asÃ, se dan tremendos golpes sobre los yelmos con las claras espadas tajadoras, de forma que se hieren fácilmente. El sobrino de Farién no lo tiene a broma, pues el rey lo ha golpeado con tanta fuerza como si no estuviera débil, aturdiéndolo hasta el punto de que tuvo que apoyar las manos en el suelo.