Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago En ese momento, Claudás se le echa encima, le arranca el yelmo de la cabeza y se dispone a cortarle la cabeza cuando Farién avanza empuñando la lanza, rompe la barrera de combatientes con el buen caballo que montaba y golpea a uno de los caballeros de Claudás que se habÃa parado al lado del rey para matar al sobrino de Farién. Farién le golpea con tanta fuerza que la loriga no puede resistir, y le mete por el costado el cortante hierro de la lanza junto a la tetilla izquierda, de modo que lo derriba muerto delante de Claudás, dejándole la lanza metida en el cuerpo, y a continuación desenvaina la blanca espada y descarga un gran tajo sobre el yelmo de Claudás, haciendo que apoye en el suelo las manos y las rodillas, completamente aturdido. Su sobrino, que era valeroso y decidido, lo sujeta por los brazos y lo hace caer a tierra bajo su propio cuerpo e intenta clavarle la espada. Allà hubiera acabado la guerra para Claudás, pero Farién salta del caballo y se lo impide, diciéndole:
—Buen sobrino, ¿qué queréis hacer, vais a matar al mejor caballero del mundo y al mejor prÃncipe de su edad? Aunque me hubiera quitado todas las tierras, si pudiera evitar que muriera, lo harÃa, pues nadie podrÃa reparar la muerte de hombre tan valiente y no hay ningún hombre valiente y noble que no reconozca, agradecido, el bien y el honor que se le hace en caso de necesidad.