Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después, ve al tercero, que va por delante de los otros, con un caballo extraordinario; se coloca bajo la axila la lanza, que aún estaba completamente nueva y entera, y lo golpea derribándolo en medió del camino. Uno de los escuderos, que teme por su señor, dada la fuerza de los caballeros que le siguen, le dice:
—Señor, hacedme caballero y os ayudaré, junto con alguno de mis compañeros, pues no podréis durar mucho frente a todos esos caballeros.
—Si Dios quiere, no te haré caballero por miedo.
—Si lo hacéis, seré lo que nunca fui.
—¿Qué seréis?
—Buen caballero.