Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Ciertamente, moriréis pronto, pues aquà hay bastantes caballeros valientes que os lo impedirán.
Galahot no sigue hablando sino que reemprende su camino muy deprisa, y le encomienda a su escudero que vaya tan rápido como pueda su rocÃn y que se esconda en el bosque cercano. Éste hace lo que le ordena, mientras que Galahot cabalga al paso tras él; apenas ha avanzado un poco, cuando vio que le seguÃa un caballero armado, montado sobre un caballo que lo lleva con rapidez. Al acercarse, le grita con fuerza que en mala hora se llevó el escudo. Galahot pide el yelmo, se coloca al cuello el escudo, y toma una lanza de las que llevaba de gruesa asta y cortante punta. Deja correr al caballero, que va enfurecido, como quien aprecia por igual la muerte y la vida; al llegar le da un gran golpe por encima de la bocla; la punta era cortante y el que sujetaba la lanza, valiente y estaba enfadado: le atraviesa el cuerpo y el corazón, derribándolo muerto a tierra. Galahot mira hacia el castillo y ve venir a más de veinte caballeros completamente armados, pero no muestra en nada haberlos visto, sino que sigue cabalgando hacia el bosque. Le alcanza uno de los que van tras él; le grita amenazándolo: se vuelve y lo golpea con tal fuerza que derriba en un solo montón al caballo y al caballero, y a éste se le rompe la pierna derecha al caer.