Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando mi señor Galván se separó de los otros —cuenta la historia— cabalgó durante todo aquel dÃa y el siguiente sin encontrar aventuras. El tercer dÃa iba pensativo siguiendo su camino y se encontró a un caballero armado al cabo de una landa; éste, tan pronto como lo vio venir, le gritó:
—Deteneos, señor caballero, las armas y el caballo que lleváis son mÃos.
—¿Por qué, buen señor?
—Porque soy el guardián de esta landa.
—¿La guardáis? ¿De parte de quién?
—De parte de Morgana, el hada, a la que le entregaré vuestro caballo y las armas.
A continuación le ordena que desmonte, pero mi señor Galván le contesta que aún no lo ha vencido; el caballero le responde que pronto lo habrá hecho. Pica espuelas al caballo y galopa hacia mi señor Galván, dándole tal golpe en el escudo que la lanza le vuela en pedazos. Mi señor Galván lo alcanza con tanta fuerza que los derriba en un montón a él y a su caballo, de forma que el animal le cae encima de la pierna derecha. Mi señor Galván se marcha, dejándolo. El caballero empieza a gritarle:
—¿Cómo, señor caballero, me dejaréis asÃ? ¡Parece cobardÃa! Ayudadme a levantar y me iré a mi castillo, pues estoy muy herido.
—No dejaré de hacerlo.