Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Fue grande la alegrÃa que le mostraron a Lionel, pero rápidamente se cambió en tristeza, cuando éste dijo que su primo habÃa desaparecido y que pensaba que estuviera muerto; el rey empieza a llorar, diciendo que —sin duda— fue por el dolor que sintió ante la muerte de Galahot. «Ciertamente —contesta mi señor Galván—, tenÃa razón si fue por eso, pues después de la muerte de un hombre como Galahot, nadie deberÃa dignarse en seguir vivo». La reina sintió gran tristeza con estas palabras, pues no aceptaba que Lanzarote hubiera muerto; le contesta a mi señor Galván:
—¿Cómo, Galván? ¿No ha quedado ningún hombre en la tierra que valga tanto como Galahot?
—Señora, ciertamente, no lo sé.
—Está, por lo menos, vuestro tÃo.