Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Rey, me voy de tu corte sin haber combatido, pero procuraré luchar contra cualquier valiente que haya aquÃ. Sabed que en la tierra de mi padre, Bandemagus, y en la mÃa, hay muchos caballeros vuestros que están prisioneros, y también hay damas, doncellas y criados: no parece que aquà haya tan buenos caballeros como se dice, pues no vienen a buscarlos y a ponerlos en libertad, a pesar de que nuestra tierra no está demasiado lejos, y que no debe ser difÃcil para caballeros esforzados atravesar el puente y, después, combatir contra un solo caballero. Si se atreven a hacerlo, podrán conquistar honra sin dificultades: si valéis tanto como para confiarle la reina a uno de vuestros caballeros, la acompañaré hasta el bosque; si puede arrebatármela, dejaré en libertad a los prisioneros y a las prisioneras que hay en la tierra de Gorre, y me convertiré en vasallo vuestro, junto con mi padre. Me podréis tener en prisión, cuando el caballero me haya vencido, hasta que cumpla las condiciones que me pongáis. Si yo venzo al caballero, podréis continuar haciendo lo que queráis y yo también.
—Buen señor —le contesta el rey—, si tenéis a mi gente, no me queda más remedio que tolerarlo hasta que pueda resolverlo; pero no serán puestos en libertad mediante la reina, ya que no fueron apresados por ella.