Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Keu, el senescal.
—Señora —le dice Meleagant a la reina—, descubrÃos.
La reina siente tal dolor que desearÃa estar muerta, y no le responde una palabra. Meleagant le descubre el rostro y la reconoce.
—Keu —dice—, iremos a la landa más hermosa del mundo, que os voy a enseñar, allà estaremos más a gusto que en la espesura de este bosque.
El senescal acepta.
Entonces emprenden el camino y se encuentran con un caballero armado: era Lanzarote que custodiaba el camino tal como su Dama del Lago le habÃa ordenado. Pregunta que quién es esa dama.
—Es la reina —contesta Keu.
—¿Qué reina?
—La mujer del rey Arturo.
—No la llevaréis más lejos.
—¿Frente a quién —pregunta Keu— la queréis defender?
—Frente a todos aquellos que intenten llevársela más lejos.
—¿Quién sois?
—Soy un caballero andante. Y vos, ¿quién sois?
—Soy Keu.
—¿Y os lleváis asà a mi señora?