Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Por qué? Asà me ayude Dios, porque no es justo ni que habléis: menos justo es todavÃa que os acostéis en ella. Guardaos, pues si lo hacéis arriesgaréis vuestro propio cuerpo.
—No sé qué puedo arriesgar, pero me acostaré en ella esta noche.
—¡Ah! Los hombres más valientes del mundo —dice la otra doncella— y los más honrados tendrÃan mucho que hacer si se acostaran en esa cama, y pretendéis hacerlo vos, que sois el más afrentado.
—Ya veremos quién será el afrentado, pues me acostaré en ella.
—Ya lo veremos —dicen las doncellas—, si es que vuestro vil corazón se atreve a hacerlo.