Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Los dos compañeros se marchan y cabalgan hasta mediodÃa. Entonces se encuentran con una doncella que montaba un mulo de paso tranquilo, que iba cansado y empapado en sudor. La saludan y ella les devuelve el saludo; le preguntan noticias de la reina.
—Os podrÃa dar noticias, si lo deseara.
Se lo ruegan los dos y ella responde:
—¿Qué me darÃais?
—Doncella —contesta mi señor Galván—, seré toda mi vida caballero vuestro.
—Por el nombre de Dios —dice Lanzarote—, pedid lo que queráis y lo tendréis, si es que lo puedo encontrar en el mundo.
—Os lo diré.
Entonces la doncella les cuenta quién es el que se lleva a la reina y lo orgulloso que es.
—Eso —dice mi señor Galván— ya lo sé; pero decidnos cómo podemos entrar en su tierra.
—Ciertamente, no es fácil entrar, pues hay dos pasos muy traidores —y se lo cuenta—, aquà está el camino de la derecha que lleva al Puente de la Espada, y a la izquierda el camino que va al Puente Sumergido, que las gentes de la tierra llaman Puente Perdido.
—Señor —le dice Lanzarote a mi señor Galván—, tomad uno de esos dos caminos, puesto que habéis entrado en esta búsqueda.
Mi señor Galván toma el Puente Perdido.