Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Yo iré al Puente de la Espada —dice Lanzarote.
—Señores caballeros —les advierte la doncella—, cada uno de vosotros me debe un don, y será el que yo pida.
Asà se lo conceden; la doncella se marcha y los dos compañeros hablan juntos durante un largo rato. Pero mi señor Galván no le dice a Lanzarote nada de la muerte de Galahot, ni del enfado de la reina, ni le pregunta en qué sitio ha estado pues lo ve pensativo y a disgusto. Se despiden el uno del otro y mi señor Galván toma su camino.
Pero la historia deja de hablar ahora de él y habla de Lanzarote.