Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os pido —le dice la doncella—, que os acostéis esta noche conmigo.
—Ciertamente, doncella —le contesta angustiado al oÃrla—, podréis pasar sin que me acueste con vos, pues tengo otras muchas preocupaciones.
La doncella le responde que no lo tolerará en absoluto.
—Entonces, tendré que cumplir mi promesa —contesta Lanzarote—, pues no seré llamado desleal.
Mientras tanto, han subido a la torre y la doncella le ayuda al caballero a desarmarse. Luego, le dice que espere un poco y se va a una sala, regresando en seguida.
—Venid —le dice la doncella.
Él la sigue hasta que llegan a la sala, en la que encuentran dispuesta muy buena comida, como corresponde al viernes, pues era el dÃa siguiente de la Ascensión; pero no ve allà ni criados ni servidores. Se lavan ellos mismos y se sientan; entonces les llega a través de una ventana todo lo que necesitan. El caballero se queda sorprendido y mira su anillo, pues estaba seguro de que todo aquello era encantamiento: lo mira, pero el anillo no tenÃa virtud de reconocerlo, pues Morgana se lo habÃa cambiado cuando estaba prisionero.
Después de comer la doncella le dice al caballero: