Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¡Huid, huid por este caballero deshonrado que viene, que ha sido llevado en una carreta! —Cierran los ojos y maldicen la hora en que nació.
Incluso los niños pequeños de la ciudad iban gritando:
—¡Éste es el vencido! ¡Éste es el vencido!
De esta forma cabalga el caballero hasta las afueras del castillo. La doncella llora con ternura y maldice la hora en que se hizo la carreta. Salieron del castillo cuando ya habÃa pasado mediodÃa. Llegan a una calzada de piedra que iba entre dos rÃos; al extremo de la misma ven a un caballero completamente armado. Cuando se acercan al puente, el caballero de la calzada se adelanta y al reconocer al de la carreta, le grita:
—¡Fuera, fuera, tú que montaste en la carreta! No pasarás por aquÃ, pues tu mal olor me matará.
—Pasaré porque éste es mi paso.
—Obrarás como un loco.
—¿Por qué?
—Por la fe que le debo a Dios, tendrás que dejar aquà lo que yo prefiera de lo que llevas o tendrás que combatir conmigo.
—¿Cómo? ¿Te lo dan todos los que pasan por aqu�
—Ciertamente, sÃ; incluso si pasara Arturo de Bretaña lo tendrÃa que hacer. De su propia mujer recibà el pontazgo hoy mismo, fue abundante y hermoso.