Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que cuando el rey Ban se fue del castillo de Trebes, el senescal, que no habÃa olvidado las recomendaciones del rey y de Claudás, salió de la ciudad y fue a ver a Claudás, a quien le dijo:
—Señor, os traigo buenas noticias; nunca hubo hombre tan afortunado como vos. Cumplid ahora con vuestra promesa, pues podéis entrar en el castillo sin que se os pongan impedimentos.
—¿Cómo? ¿Dónde está, pues, el rey Ban?
—Lo ha abandonado y se ha ido con mi señora la reina y con un escudero, sin nadie más.
—Entregadme el castillo ahora y, a continuación, os investiré con él y con toda su tierra. El domingo, después de misa, os haréis vasallo mÃo ante todos mis nobles. Será el dÃa quince de agosto.
—Señor —contesta el senescal muy contento—, saldré del castillo dejando las puertas abiertas y avisaré a los de dentro, diciéndoles que hemos conseguido buenas treguas. Todos descansarán con gusto, pues han pasado grandes penalidades. Cuando vos y vuestra gente estéis dentro, manteneos en silencio hasta que hayáis llegado a la torre del homenaje; asà podréis adueñaros de todo sin que os lo impidan.