Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El caballero le pregunta cómo llegó a aquella tierra.
—Vine siendo pequeño, porque mi padre estaba aquÃ; tuve que pagar tributo sufriendo y haciendo de siervo: todos los que hay aquà no pertenecen a un linaje tan alto.
El vasallo le cuenta asà cuáles eran las costumbres de aquella tierra. Y hablando juntos llegan al albergue, después de encontrarse en el camino a dos caballeros que eran hijos del vasallo y que habÃan salido a buscarlos. Cuando llegaron a la casa, la señora salió a su encuentro, pues era mujer buena y prudente; y hubo muchos que se prestaron a desarmar al caballero. Se dispuso la cena y se sentaron; y no tardó mucho en empezar a anochecer. En eso entró un criado montado sobre un rocÃn cansado y sudoroso. Al verlo el señor, le dice:
—Buen hijo, sed bienvenido, aunque habéis tardado mucho.
—Por Dios, soy bienvenido porque traigo noticias extrañas, pues la lápida del Santo Cementerio ha sido levantada.
—¿Cuál?
—La del prado, por eso he tardado tanto, porque fui a decÃrselo a mis dos tÃos y a vuestros demás amigos.
—¡Loado sea Dios! ¿Quién lo ha hecho?