Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Cómo, señor?
—Pues fallé en la tumba de la cueva.
—¡Ay! Ésa no tiene ninguna relación con vuestra aventura, pues el que la levante no dejará libertad a los prisioneros del reino de Gorre; era al levantar la otra cuando los prisioneros quedarán libres y por eso es grande nuestra alegrÃa. Sabed que lo han intentado muchos buenos caballeros, y no pudieron ni siquiera moverla; debéis estar muy contento, porque llegaréis con toda seguridad a donde os dirigÃs.
—Decidme, buen huésped, ¿es cierto que el que levante la otra losa llevará a cabo la alta búsqueda del Grial?
—SÃ, señor.
Entonces el caballero se pone tan triste que más serÃa imposible y le llegan las lágrimas a los ojos. Se vuelve hacia una ventana para que no lo vean y dice:
—Ay, buen padre, ¿por qué pecaste?
Entonces, llega a él el hijo mayor del vasallo y le dice:
—Señor, tenéis un largo camino, muy pesado; os acompañarÃa con mucho gusto, si lo deseáis, y serÃa lo mejor.
El caballero dice que le parece bien. Lo mismo le pide el otro hermano, pero contesta que sólo quiere la compañÃa de uno.