Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, son muy buenas, gracias a Dios, acabamos de recibir las noticias de que un caballero de nuestra tierra viene a socorrer a la reina; es el mejor de los buenos y sabemos que ha levantado la losa del Santo Cementerio y ha realizado otras muchas proezas. Meleagant el Grande ha puesto vigÃas en los caminos para que lo maten y nuestras gentes vienen a ayudarle: se han enfrentado aquà a los de esta tierra y hay bastantes muertos y heridos, tanto de los nuestros como de los suyos. Voy de un sitio a otro para reunir a nuestra gente, pues los suyos crecen por todas partes. Id en su ayuda, por Dios, pues yo me tengo que marchar.
A continuación, se va tan rápidamente como puede su rocÃn y ellos aumentan la marcha hasta que llegan a una alta colina desde la que pueden divisar en el valle a los que están combatiendo; los desterrados lo hacen muy bien, pues son muy valientes y arriesgan mucho ya que son menos que los otros. Descienden de la colina y reconocen por las almas que los suyos son los de esta parte y que llevan lo peor del combate. El hijo del vasallo le dice entonces al Caballero de la Carreta:
—Señor, nuestras gentes están aquà y tienen gran necesidad de ayuda.
—No os preocupéis —le contesta—, pues por la otra parte no hay gente que me parezca que puedan mejorar mucho.