Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Los desterrados lo hacen muy bien, pero ninguna hazaña supera a las que realiza el de la carreta. Él y su compañero combaten con valor, se mantienen cerca de los enemigos que no pueden resistir más y que empiezan a volver la espalda hasta los más atrevidos, dándose a la fuga; tras ellos van los que poco los aman: matan y hieren a muchos. Allí cayó el caballo del Caballero de la Carreta, que fue herido de muerte en el tumulto. El criado que se había puesto las armas se acercó a él y le dijo:
—Señor, montad en este caballo, pues soy de los vuestros: debéis montar en este mejor que en ningún otro.
—¿Quién sois vos?
Él le dice su nombre y añade:
—Señor, hago esto para ayudaros. Por Dios, ceñidme ahora la espada, que no muera como escudero.