Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote se lo concede con gran pesar, pues mucho le tarda. El rey hace que monte en el caballo que le había llevado y lo acompaña a su casa, donde él mismo duerme, y allí hace que lo desarmen; al verlo sin yelmo, lo reconoció muy bien. Le muestra entonces tan gran alegría como puede y después de haberlo hecho durante un rato, se vuelve a su hijo y le dice:
—Buen hijo, ahora se acerca un momento importante; te he oído preguntar varias veces: «¿Por qué no viene Lanzarote a liberar a los desgraciados de esta tierra, que no los pondrá en libertad en toda su vida?». Ahora ha pasado el puente que ningún caballero pasó y por su gran valor deberías dejarlo y ceder una gran parte de tu empeño, pues bien sabes que viene a liberar a la reina sobre la que no tienes ningún derecho. Si se la entregas con buenos modos, ganarás prestigio y mérito, y él no tendrá más que lo que ya ha hecho, pues ha pasado los mayores peligros: se dirá que le has entregado a la reina porque has querido, que así le habrás dado lo que habías conquistado a la fuerza; si, por el contrario, la consigue por su valor, tú perderás toda la honra que te digo. Por eso te aconsejo que le entregues a la reina y él te lo agradecerá de corazón: no habrás hecho nada por él, pues la podría conquistar perfectamente frente a cualquiera que fuese mejor que tú y él preferiría tenerla mediante combate que como favor, pues bien sabes que no hay mejor caballero que él.