Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por la mañana se puso en marcha para ir al Puente Sumergido y fueron con él siete desterrados, pues todos los demás se quedaron con su señora hasta que mi señor Galván regresara; cabalga hasta que se acerca al puente; allí fue sorprendido por los de la tierra, que pensaban que el rey lo quería y él ni siquiera se defendió, pues iba desarmado, creyendo que no tenía que temer nada. Cuando fue hecho prisionero lo llevaron al rey y la noticia, que va rápida, llegó a la corte de Bandemagus dando a entender que había muerto. Cuando la reina lo supo sintió tan gran dolor que por poco no se dio la muerte; pero espera hasta que se sepa la verdad. Decide no volver a comer nunca más y aún lo siente más pensando que es la culpable de su muerte, por no haber querido hablar con él: se lamenta y se recrimina diciendo: «Ya que tal caballero ha muerto por mi culpa, de nada me servirá seguir viva». Tal es su queja y es tan grande que se acuesta en la cama, y no quiere que nadie vea su gran dolor. El rey siente una gran compasión y la consuela como puede, pero todo es en vano, pues según dice la historia, estuvo dos días sin beber y sin comer: su gran belleza ha emporado mucho y ya se acercan a la corte los que llevan a Lanzarote.