Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por la noche, cuando llegaron a alojarse, les dieron noticias de que la reina había muerto; el primero en saberlo fue el vasallo en cuya casa Lanzarote se había quedado a dormir cuando combatió contra el caballero traidor; no se atrevió a decirlo, pero no pudo dejar de llorar en modo alguno, y se tuvo que levantar de la mesa en la que estaba sentado. Cuando Lanzarote lo vio, se dio cuenta de que no era por nada, y apenas levantaron la mesa, lo llamó a parte y le conjuró por todo lo que pudo para que le dijera por qué lloraba. El vasallo no se atrevió a ocultárselo y le dijo lo que había oído. Las noticias han ido tan lejos que todos lloran y los que habían sido puestos en libertad dicen que jamás había muerto una dama tan buena. Se lamentan por ella unos y otros, pero Lanzarote no dice nada, pues no puede, y le tarda mucho acostarse. Cuando ya estuvo en la cama, piensa de qué modo se dará la muerte, que no resulte evidente, pues no quiere seguir vivo un solo día, después de aquella que le hacía vivir, y que la seguirá a dondequiera que se encuentre.