Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Entonces, yo querrÃa que me prometierais lealmente que ninguno de vosotros le causará daño ni le molestará hasta que tengáis la certeza de que mató a nuestros dos señores: aun entonces, sólo lo destruiréis mediante un juicio. Y quiero, ya que no acepta ponerse bajo la custodia de nadie a no ser bajo la mÃa, quiero que lo dejéis en la prisión que yo le dé. Yo seré su único guardián, pues si lo matáis con mala muerte a mà se me reprochará, porque le prometà protección.
—¿Cómo —dice su sobrino Lambegue—, buen tÃo, queréis proteger al traidor que ha matado a nuestros señores naturales después de haberles quitado las tierras, y que os ha afrentado burlándose de vos de tal forma que si todo el pueblo lo supiera igual que yo lo sé jamás se os volverÃa a prestar atención, ni a escuchar?