Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El rey les responde que no habrá ningún torneo hasta que tenga noticias de Lanzarote, si está vivo o muerto. Todos están de acuerdo con él y dicen que por más que deseen ver proezas, no volverán a llevar armas mientras que Lanzarote esté perdido. De esta forma toda la corte está perturbada y nadie tiene alegrÃa; el dolor de la reina no cesa ni de dÃa ni de noche, y su gran belleza se estropea y no apela ni a Dios ni a nadie más que a la Dama del Lago, pues sabÃa que era ella la que le socorrÃa en todas las necesidades.
Desde Pentecostés fueron las cosas asà hasta mediados de agosto en que el rey tuvo que reunir a su corte, llevando la corona, tal como era costumbre en las fiestas mayores; lo hizo en Roevent, y aún la hubiera reunido en un lugar más pobre, de haberse atrevido, pero temÃa la censura de sus nobles, pues estaba muy desanimado y no le apetecÃan las grandes alegrÃas y las grandes fiestas que solÃa realizar.