Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta la historia que Lanzarote está prisionero del senescal de Gorre, que lo tiene en gran estima, y le da todo lo que desea menos el que pueda marcharse. La noticia de la reunión de Pomeglai se extiende tanto que Lanzarote la conoce y lamenta no poder asistir. El senescal no estaba mucho en el castillo, pero su mujer estaba siempre y era dama hermosa y cortés. La prisión de Lanzarote era suave, pues todos los dÃas salÃa de la torrecilla y comÃa con la dama; ésta lo querÃa por encima de todos los hombres por las maravillas que habÃa oÃdo contar de él. Cuando ya estaba cerca el dÃa de la reunión, Lanzarote estaba más triste y pensativo que de costumbre. La dama lo veÃa beber y comer de mala gana y su belleza empeoraba; le pregunta qué le ocurre, pero él no quiere decÃrselo; ella le conjura por lo que más quiera.
—Señora, me lo habéis pedido con tanta insistencia, que os lo voy a decir: sabed que no comeré nunca, ni beberé nada que me siente bien, si no estoy en esa reunión; por eso no me encuentro a gusto. Ya habéis oÃdo la causa de mi pesar, y lo siento, pero lo he tenido que decir a la fuerza.
—Lanzarote, ¿le darÃais una gran recompensa al que os permitiera ir?
—SÃ, señora, todo lo que pudiera.
—Si me dais un don que os voy a pedir, os dejaré que vayáis, y os entregaré armas y un buen caballo.