Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Soy una amiga vuestra, que vengo a liberaros.
Al oÃrlo, tiene una gran alegrÃa; la doncella ata la cuerda gruesa a la más pequeña y ata también el pico. Lanzarote lo sube, y rompe la ventana lo suficiente como para poder salir por ella; luego ata la cuerda por dentro y se descuelga, llegando lo más silenciosamente que puede hasta el pantano. La doncella volvió a acostarse en una habitación y Lanzarote junto a ella.
Por la mañana, Lanzarote se levantó y se vistió el mejor vestido de la doncella; ésta lo montó en un palafrén y se lo llevó, ante todos los de la casa, cabalgando hasta su propia tierra, que habÃa recibido de su madre. Cuando llegó allÃ, la doncella suministró a Lanzarote de todo lo que necesitaba, aunque éste tenÃa gran menester de estar a gusto, pues la prisión habÃa sido muy dura. Luego, la doncella envió un mensajero a la corte del rey Arturo para saber noticias de Meleagant.