Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando llegó a la corte el mensajero de la doncella, preguntó por qué Meleagant se había quedado tanto tiempo; le contaron que esperaba los cuarenta días para combatir con Lanzarote, y le dijeron cuándo se cumpliría el último día del plazo. El mensajero volvió junto a su señora y le contó lo que había oído en la corte; la doncella se lo transmitió a Lanzarote, que ya se encontraba algo mejor y había recobrado su fuerza y su belleza. Lanzarote le pide que le dejara ir, pues le tarda mucho el vengarse del hombre del mundo al que más odia.
—Buen amigo —le contesta la doncella—, antes os daré armas y caballo; después, os podréis ir. No temáis, pues todavía faltan muchos días hasta el término en que debéis estar, y que Dios os permita que os venguéis de mí, como cuando le cortasteis la cabeza al otro, pues es el hombre al que más odio del mundo, y no lo considero hermano mío, pues me ha quitado las tierras y me ha hecho más daño que nadie.