Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se dirigen los dos a Héctor y lo encuentran menos herido de lo que pensaban. Todos los caballeros del Castillo de las Damas acudieron muy contentos porque los tres se habían reconocido. Montan y se dirigen al Castillo de las Damas; nunca se vio una alegría semejante a la que hicieron allí, pues todas las damas salieron a recibir a Lanzarote, vestidas y engalanadas con tanta riqueza que sería imposible nada mejor, y todas decían:
—¡Bienvenida sea la flor de los caballeros! ¡Sea bienvenido el mejor de los buenos!
Lanzarote permaneció allí aquella noche; con gran alegría estuvo con Héctor y con Lionel, que le preguntaron a dónde se dirigía y él les contó cómo un caballero lo había acusado de traición en la corte del rey Arturo y que iba a defenderse en la corte del rey Bandemagus, pues allí había sido fijado el plazo.
—Me iré de aquí por la mañana al punto del día; vosotros iréis a la corte de mi señor el rey —le dice a Lionel—; allí encontraréis a vuestro hermano Boores, decidle de mi parte que ningún caballero acrecentará su fama quedándose durante mucho tiempo en un lugar y que no lo aprecio más, que lo sepa, por quedarse en la corte sin motivo.