Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, no sé, más que con un caballero muy bueno.
—Por Dios, es caballero tan bueno que no hay en el mundo uno que se le pueda comparar; no fuisteis prudente al hablar mal de mà delante de él: me admiro cómo tuvo compasión de vos.
—Señora, ¿quién es?
—Es Lanzarote del Lago.
—Por mi cabeza, ahora me importa poco si he sido vencido, pues frente a él no podÃa resistir: es para mà un gran honor el haber sido derrotado por la mano de un hombre tan valiente; que Dios no me vuelva a ayudar si sabiendo que era él le hubiera golpeado, pero me dijo que Lanzarote habÃa muerto.
Al oÃr estas palabras, la reina se rió abiertamente y le contestó:
—Ciertamente, por amor a él tendréis tan buena prisión que, en el momento en que estéis curado de vuestras heridas os podréis ir en libertad.
El caballero se lo agradece mucho.