Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces mi tío juró que le quitaría toda su tierra: se fue con su mesnada y no pasó ni un mes que regresó a esta tierra con un gran ejército; no nos quedó más que un solo castillo, que es el que todavía tenemos. Cuando mi hermana se vio desheredada sin razón lo sintió mucho, pues era muy rica: convocó a caballeros y servidores para saber si podía recuperar su tierra mediante la fuerza. Pero no pudo ser: tuvimos que conformarnos durante mucho tiempo, hasta que nuestras gentes apresaron por casualidad al hijo de mi tío Gallidés y se lo entregaron a mi hermana. Cuando ésta lo tuvo en su poder dijo que nunca lo dejaría libre, por nada que ocurriera, hasta que le devolviera su tío toda la tierra. Al saber mi tío que su hijo estaba preso, convocó a toda la gente que pudo reunir mediante la fuerza o por afecto y vino a asediarnos al castillo que nos había quedado, jurando que no levantaría el asedio antes de recuperar por la fuerza o por las buenas a su hijo: desde entonces mantuvo el cerco casi medio año, y hemos perdido más de cien caballeros de nuestra parte, que han muerto; si el castillo no fuera tan fuerte como es, hace tiempo que hubiéramos perdido nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Después de hablar así, la doncella se calló y Boores le contesta: