Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Tomad, señor —le dice a Boores—, esta enseña y llevadla por mÃ, y que Dios os dé hoy honor y alegrÃa. Sabed que si fuerais tan valiente como el caballero para quien fue hecha, no tendrÃais que preocuparos de los diez mejores caballeros de esa hueste.
—¿Para quién fue hecha?
—Señor, para Lanzarote del Lago, pero no se dignó en tomarla.
Boores contesta que por amor a Lanzarote la llevará, «y tened por seguro, doncella, que os lo agradezco más que si me hubierais dado un regalo mucho más rico».
Luego, sale de allà por el postigo falso; está muy contento por la enseña que lleva, hecha para su propio señor; cabalga hasta que llega a lo alto de la colina; allà encontró bajo el pino hasta veinte lanzas apoyadas con la punta hacia arriba. Se alegra mucho, pues piensa que tiene lo suficiente para poder combatir. Cuando los del ejército lo ven, van a decÃrselo a Gallidés:
—Señor, en la atalaya hay un caballero; ¿a cuál de nosotros queréis enviar?
Mira a un sobrino suyo, buen caballero; le ordena que tome las armas y este asà lo hace; cuando ya está preparado, Gallidés le dice: