Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Ordena que le traigan sus armas y así lo hacen: lo arman con la mayor riqueza. Sobre la espada le colocan una cota blanca, fuerte y ligera, de doble malla; le atan en la cabeza un yelmo verde de acero duro y apretado; le ciñen una espada clara y cortante. Le traen su caballo, que tiene todas las virtudes que debe tener un caballo; salta al arzón, armado como estaba, pues era de gran agilidad y fuerza. Cuando ya estuvo lo mejor dispuesto posible, toma el escudo y la lanza y se aleja del campamento completamente solo; deja a sus caballeros afligidos y tristes, y no hay ninguno que no sienta gran miedo por él. Cabalga sin detenerse hasta que llega a la colina.