Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando los del castillo oyeron lo que la doncella dice, se echan a llorar de lástima, tanto los necios como los prudentes, pues todos estaban dispuestos a mostrar alegría y ahora están tristes y pesarosos. La doncella ordena que preparen caballos y elige a los de su casa que quiere que vayan con ella: eran cuatro caballeros, siete escuderos y tres doncellas. Luego, se pusieron de acuerdo los del campamento y los del castillo; y hubieran hecho una gran fiesta aquella noche si no hubiera sido por la doncella que no dejó de llorar en todo el tiempo.
Por la mañana, la doncella se puso en marcha y se fue de Honguefort, acompañada por su hermana y su tío durante un gran rato; cuando llegaron al bosque en el que Boores había dormido, regresaron. La hermana mayor se va con los catorce caballos, y no hay nadie de su comitiva que no lleve vestida ropa vieja y que no tenga caballo con la cola cortada y las crines rapadas.
Pero la historia deja ahora de hablar de ellos hasta que la materia vuelva a ese asunto y se ocupa de Boores, al que Maradós le había dado albergue.