Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Decidme, doncella, si encontrarais a algún caballero que quisiera quitaros los hierros, ¿se lo permitirÃais?
—SÃ, con tal de que me jurara sobre sagrado que me vengarÃa del rey Vadalón tan pronto como lo encontrara y frente a todos aquellos que dijeran que se alegraron con mi aherrojamiento.
—Por mi fe, estoy dispuesto a hacer todo eso, si queréis.
—Prometedme entonces que lo haréis con todas vuestras fuerzas.
—Con mucho gusto.
Boores asà se lo promete a la doncella.
—Ahora es necesario que durante un año y un dÃa no llevéis un escudo distinto a éste —y le señala uno—, y cuando lo necesitéis, mandad que os hagan otro igual.
Boores se lo concede.
—Ahora me podéis quitar los hierros, si asà lo deseáis.