Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Rey Vadalón, ¿creéis haberos vengado de m�
—No, pues esta venganza no es tan grande como los daños que me habéis hecho.
—Por Dios, serÃa demasiado grande si durara para siempre; pero no ocurrirá asÃ, pues encontraré un caballero que se atreva a quitarme los hierros contra vuestra voluntad. Y porque quiero que sepáis que moriréis por esto, os prometo lealmente que no me dejaré quitar estas vendas de hierro si el que lo hace no me jura sobre sagrado que me vengará frente a vos.
Cuando el rey oyó tales palabras, lo tuvo como gran desprecio y preguntó cómo conocerÃa a quien me quitara los hierros, a lo que yo le dije:
—Por Dios, lo podréis reconocer porque durante un año y un dÃa llevará un escudo igual que el de vuestro hermano, al que decÃs que mató mi padre.
Me respondió que no hay caballero en el mundo contra el que no combatirÃa si me quitaba los hierros, en cuanto lo supiera; me lo juró sobre los Evangelios y después de él lo prometieron quince caballeros de su corte. A continuación, me marché pensando ir a la corte del rey Arturo por saber si encontrarÃa allà a alguien que se atreviera a quitármelos: hace ya dos meses que me puse en marcha y he cabalgado en cortas jornadas hasta que he llegado aquÃ. Ésta es la razón por la cual estoy vendada con estos hierros.