Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Asà lo hace la doncella y les muestra una espada que tenÃa empuñada por el pomo; pero no lo hacÃa por su voluntad sino porque le habÃa quedado fija en la mano y no la puede soltar; la punta le habÃa entrado en la otra palma saliendo por la otra parte más de medio pie.
—Señores, ésta es la aventura más extraordinaria que habéis podido ver: si uno de vosotros es el mejor caballero del mundo, me quitará al punto esta espada que tengo empuñada y me sacará la punta que tengo en la palma de la mano, como veis. De todo esto me liberará el mejor de todos. Avanzad, que Dios os dé el honor.
Se adelanta entonces el caballero que habÃa llegado en el último lugar y dice que lo intentará: toma la espada por la empuñadura y tira de ella todo lo que puede, haciendo que el caballero se mueva, pero sin conseguir quitársela.
—Señor —dice el herido—, retiraos, pues habéis fracasado en esta aventura. Dejad que se acerque el otro que no se ha precipitado tanto como vos.
A continuación llama a Boores y le dice:
—Señor, probad con esta espada, porque este caballero ha fracasado.
—Buen señor, ya sabéis que nadie os puede ayudar si no es el mejor caballero de todos.
—SÃ, lo sé ciertamente.