Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, por Dios, ¿podrÃa conseguir el perdón por mi error? Verdaderamente me he equivocado con ella y os pido merced, haced lo posible para que la doncella se reconcilie conmigo y tome de mà una venganza tan elevada como quiera.
—Por mi fe, lo mejor que se me ocurre es que vayáis vos mismo a pedirle perdón y que os pongáis a su servicio en todo.
—Señora, no hay nada en todo el mundo que yo no hiciera por reconciliarme con ella.
—No sé otra cosa, sino que os pongáis a su servicio; yo os llevaré adonde está.
Boores se viste la camisa y las calzas y toma un manto, se lo pone al cuello y va tras la vieja. Ella lo lleva a la habitación de la doncella, que ya se habÃa acostado, pero al verlo venir se sienta en la cama. Se veÃa muy bien; Boores se arrodilla ante ella y le dice:
—Doncella vengo a recompensaros por el daño que os he hecho, si es que mi poder es tan grande como para pagar la recompensa que debo: tomad la venganza que queráis.
DecÃa esto entre sollozos, pues se habÃa visto mudado de tal forma por el anillo que llevaba, y su sentido habÃa cambiado completamente. Le tiende el faldón del manto como paga y la doncella lo recibe, diciéndole: