Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por nuestra fe —le contestan sus caballeros—, acaba de marcharse del castillo completamente armado, pero nos dijo que regresarÃa pronto; no permitió por nada que le acompañáramos.
—¿Hacia dónde se fue?
—Señora, hacia el bosquecillo.
—Rápido, montad e id tras él, y traédnoslo.
Al punto montan los diez caballeros y van al bosquecillo, lo buscan por arriba y por abajo, pero es en vano, y se sienten tristes y dolidos; y le hacen saber a su señora que no lo encuentran.
—Por Dios —responde ésta—, no quedará asÃ.
Monta con toda su mesnada y ordena que busquen por todas partes en el bosque, y cumplen sus órdenes, pero de nada vale pues no obtienen ningún resultado.
Al verlo, la doncella de Glocedún regresa a su castillo triste y pesarosa, y le cuenta a la de Honguefort cómo se habÃa ido su huésped; luego les pregunta a los de allÃ:
—Buenos señores, ¿cuándo se marchó?
—Señora, tan pronto, como vio que os ibais y dijo que regresarÃa de inmediato.
—Por mi fe se ha burlado de nosotros.
La doncella de Honguefort pregunta entonces qué armas llevaba, y la del castillo se las describe: